Sobre mi

Este espacio nace de mi propio recorrido.
Soy Gaby Marchevsky, y acompaño procesos tanto desde el diseño como desde la arteterapia…

Crear ha sido siempre el hilo conductor de mi vida.
Crear imágenes, ideas, vínculos, espacios donde lo que está dentro encuentra una manera de expresarse afuera.

Mi recorrido comenzó con el diseño gráfico, un lenguaje que para mí va mucho más allá de lo visual o estético.

Diseñar es un ejercicio profundo de escucha.

Escuchar lo que el otro necesita, lo que quiere transmitir, lo que a veces aún no sabe poner en palabras…
y ayudar a darle forma.

Lo que más valoro de este proceso es ese momento en el que alguien se reconoce en lo creado. Cuando lo interno encuentra una forma clara de expresarse.

Lo que mas me satisface de mi trabajo de diseño es crear, encontrar soluciones, transmitir mensajes a través de piezas gráficas. Me siento feliz cuando el cliente queda satisfecho con el resultado porque se ha logrado comunicar lo que quería.

Con el tiempo entendí que ese mismo proceso ocurre también hacia dentro.

Mientras ayudaba a otros a encontrar su forma de expresarse en el mundo,
yo seguía haciéndome preguntas más silenciosas, pero muy presentes:

¿Quién soy realmente? ¿Cual es mi función en el mundo?
¿Por qué sentimos, elegimos y repetimos lo que repetimos?

Siempre me han acompañado dos intereses profundos: el arte y la psicología.

Y fue a través de mi propio camino de exploración —terapia, cuerpo, creatividad, procesos personales— que empecé a mirar no solo cómo nos mostramos al mundo,
sino también cómo nos construimos por dentro.

La Arte Terapia Junguiana unió ambos mundos, el interno y el externo.

Me permitió comprender que los símbolos, las imágenes y la creatividad no solo comunican hacia fuera, sino que también son una puerta directa al inconsciente.

Aquí el arte se convierte en un espacio libre: sin juicio, sin expectativas, sin necesidad de hacerlo “bien”. Un lugar donde poder expresarse, soltar el control y dar voz a lo que vive en el interior.

Un espacio donde podemos observar nuestros patrones, integrar nuestras luces y sombras
y acercarnos, poco a poco, a lo que somos en esencia.

La creatividad no es solo expresión… es también un camino de autoconocimiento.

Hoy estos dos caminos conviven en mi trabajo:

Desde el diseño, ayudando a dar forma y coherencia a lo que quieres expresar al mundo

Desde la arteterapia, abriendo un espacio para escucharte, comprenderte y reconectar contigo

En ambos casos hay algo en común:
la escucha, el vínculo y la creación como herramientas de transformación.

Sigo aprendiendo, explorando y creando.
Probando nuevas formas de expresión, nuevas maneras de habitarme.

Porque cada camino es único.
Y cada persona necesita encontrar el suyo.